Estaba sentado en capot de un descapotable que no era suyo mientras fumaba el último cigarrillo de la noche cuando ya el sol empezaba a dar señales de vida.
Sonreía y pensaba en los restos de la boda que había a su alrededor recordando a Sandra y su vestido verde oscuro.
Bajó de un salto del capot y tiró el cigarrillo para pisarlo con un pie. Se acerco a la chica que estaba recogiendo las últimas copas de la barra y la miró con ciertos aires de chulería.
- Bonito vestido verde-. Comentó, metiéndose las manos en los bolsillos.
- No puedo decir lo mismo de tu camisa, antiguamente blanca-. Su camisa tenía un lamparón de vino tinto del que seguramente no sobreviviría.
- Es una nueva moda-. Medio sonrió al verse la mancha.- ¿Mucho que hacer?
- No, que va, solo una casa y un enorme jardín por limpiar-. Reprochó la chica mientras seguía con su tarea. Él le agarró de una muñeca y tiró de ella.
- Vámonos a Nunca jamás-. Sonrió y trató de llevarla hacia el coche, pero ella se soltó.
- No digas chorradas y déjame trabajar-. Comentó con una sonrisita. Él se rascó la cabeza algo extrañado por su reproche y finalmente volvió a sonreír.
- Tienes razón, Nunca jamás es para críos, no nos querrían allí-. Ella asintió con un bufido y se dirigió a la barra, pero él volvió a agarrarla para tirar más fuerte esta vez.
- Iremos a un nuevo país llamado… ¿Qué tal Nuwanda?- Ella lo miró extrañada.
- ¿Nuwanda? ¿Qué demonios es eso?
- El sitio más maravilloso del mundo-. Y, aun con ella de la mano, echó a correr por todo el jardín.
- ¿Qué estupideces estás haciendo?- Rió ella, intentando seguirle el paso.
- ¡El camino hacia Nuwanda es duro y rebuscado!-
Y continuaron corriendo y riendo alrededor del jardín; saltando sillas tiradas, pasando bajo los arcos de flores y tirándose a la hierba dando volteretas.
- ¿No crees que somos bastante mayorcitos ya?- Reprochó Sandra, recuperando el aliento apoyada en un árbol.
- Humm…Tienes razón de nuevo-. Y la besó con una sonrisa, apartándose rápidamente para mirarla. Ella se quedó helada unos segundos y luego sonrió algo avergonzada- ¡Ahora, el tramo final!- Volvió a tirar de ella hasta llegar al descapotable y saltó dentro del asiento del conductor. Ella, riendo, abrió la puerta y se sentó en el sitio del copiloto.
- ¿Es tu nuevo coche?- Preguntó con curiosidad.
- No-. Sandra lo miró extrañada y continuó preguntando al ver que no parecía encontrar el acelerador.
- ¿Y sabes conducirlo?-
- No-. La chica tornó a un rostro entre asustado y risueño
- ¿Entonces qué demonios haces?- Él al fin arrancó el aparato y la miró con una sonrisa de oreja a oreja.
- Ya te lo he dicho- Volvió a besarla imprevisible y rápidamente -Nos vamos a Nuwanda.-
El sol había salido hacía rato y un descapotable con una abolladura en el capot se dirigía al final de la carretera.
Segundo Wordsong, esta vez con la canción "I'm a believer" de Smash Mouth Aquí como manda la canción, es un relato bastante más alegre y ameno que el anterior XD Nuevamente he aquí el relato que mi compañera ha hecho con su canción -> Aquí
Gracias por la atención
Me guuuuusta *0* Y lo mejor es que lo hiciste en los veinte minutos XDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD (no como yo XDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD)
ResponderEliminarMe cayó muy bien el chico *_____* ¡Es genial!
Te llevará Nuwanda XDDDDDDDDD Eso fue genial :DDDD
lol Me hace mucha gracia ver que, cuando escribimos con canciones de fondo, salen cosas que nunca escribiríamos sino hiciesemos el wordsong LOL
Otro día hacemos otro *0*
Pd. Al final no escribiste algo de Shrek XD
20 min.? :O
ResponderEliminarPues vaya WOW, eso si es un logro. Me ha resultado un relato fresco y ameno, muy bien estructurado y con detalles :)
Ash es genial también escribiendo, y por ella llegué al Blog! Espero que sigan haciendo eso de escribir con música de fondo. Es la chispa :)